¿Quién eres en medio de la adversidad?


Parece una pregunta simple, pero no es así, pues encierra mucha profundidad y nos invita a conocernos sin autoengaño cuando estamos en situaciones de dolor, sufrimiento, soledad, tristeza, duelos, y/o cambios abruptos entre otros. La mayoría creemos conocernos, pero la verdad es que el autoconocimiento es la vida misma. Sin embargo, cuando hemos estado frente a varias experiencias dolorosas es interesante observar quien hemos sido para así comprender en qué parte de nosotros debemos trabajar y así fortalecerla para enfrentar nuevas experiencias. Esto significa observarnos y reflexionar sobre quien hemos sido a nivel mental, con que pensamientos nos conectamos durante la turbulencia, que emociones nos afloran más que otras, qué tanto logramos autorregularnos, cómo reaccionamos en medio de la soledad, el enojo, la tristeza, preguntarnos si conectamos con otros o tenemos tendencia a aislarnos, a nivel físico que pasa en nuestro cuerpo, donde somatizamos, a nivel espiritual cuáles son nuestras reflexiones, si son de amor y compasión o de pérdida de fe e ilusión, si nos cuesta trabajo seguir haciendo lo que nos gusta o aún así logramos conectar con ellas, cuál es nuestro nivel de fuerza interior y resiliencia, si logramos darnos aliento a nosotros mismos y darle  sentido a lo que vivimos, si nos aferramos a lo sucedido o logramos discernimiento para poder avanzar. Son muchas las reflexiones que podríamos hacer acerca de esto, hoy solo dejo unas para ti. Las respuestas pueden darte una ruta acerca de ti mismo para que generes estrategias de afrontamiento personal, herramientas internas y comprendas donde  esta tu fuerza interior y en donde debes trabajar; todo esto en últimas para aprender a ser y estar con la vida misma y su flujo natural.  

Con cariño, Johanna Ojeda

Deja un comentario